En alianza con cuatro artistas plásticos y una periodista se realizaron talleres de formación artística a niños y jóvenes durante las últimas cuatro semanas, como parte de las actividades que ofrece la Coordinación de Extensión Cultural del Centro Cultural de la Universidad Católica Andrés Bello.

Vale destacar, que gracias al Centro de Innovación Educativa de la universidad, aproximadamente 100 estudiantes entre sexto grado y quinto año de bachillerato tuvieron la oportunidad de recibir al menos una sesión por semana que, de forma didáctica, los sumerge en un primer acercamiento al mundo del arte. El primer ciclo de talleres inicio el 20 de enero y finalizó el 17 de febrero. Todos se realizaron en la sala infantil La pulga y el piojo en el nivel sótano del recinto cultural.

Los artistas plásticos Jesús Caviglia, Adriana Barrios, Sabas Monzón Martell y Samuel Baroni transformaron sus experiencias y conocimientos en dinámicas de dos horas, para un total de ocho al mes. Por su parte, Caviglia y Martell se dedicaron a enseñar sobre el collage.

Caviglia narra su experiencia como grata y que pocos eran los alumnos “que estaban desconectados, quizás porque no les llamaba la atención”. “En principio, pensamos que el collage era lo más sencillo y accesible, además, parte de las obras que están expuestas de mi exposición en el Centro Cultural están relacionadas con el tema. Se pasó por el origen del collage y sus tipos: tanto figurativo como abstracto. Luego de una introducción explicativa se hacía una actividad práctica. Creo que los niños fueron receptivos en la medida de sus posibilidades. Entiendo que tienen un nivel educativo no tan alto. Sin embargo, se divirtieron, fueron colaborativos y disciplinados. La última clase fue libre para que cada uno hiciera algo y construir un gran collage grupal”, contó.

Baroni, por su parte, dio lecciones sobre dibujo experimental en el que los jóvenes observaban los jardines de la universidad con mínimo detalle para dibujarlos en el aula. “Fue grato, productivo. Fueron sumamente atentos y siento que hubo una gran comunicación. Los espacios son realmente fantásticos. Con esto quiero decir que la actividad no solo se circunscribió al espacio del taller, sino al ámbito de la propia universidad. Eso indudablemente fue realmente extraordinario como experiencia, no solo para mí sino para ellos”.

Asimismo, Alejandra Santana los incentivó a desarrollar la narración oral. “La esencia del taller era enseñarles, a través de la narración de cuentos-un arte muy hermoso-, a expresarse correctamente hacia las personas, bien sea sus familiares, a sus compañeros de colegio, vecinos. El feedback fue muy positivo. Estaban muy motivados y dispuestos. Incluso el profesor que los llevaba me dijo que había notado cierto cambio en la expresión de ellos. Les llegó la información y eso es lo más importante, porque es algo que le va a servir para todos los aspectos de sus vidas”, dijo Santana luego de último taller en el que los jóvenes narraron cuentos.

Agregó: “Es aprender a expresarse, a narrar un cuento ante un público, pero en el fondo es expresarte de forma adecuada hacia el otro para que te entienda y te capte lo que quieres decir. Fue extraordinario y estoy fascinada con esos muchachos”.

De igual manera, Monzón Martell expresó que el grupo de estudiantes asignado fue maravilloso, ávidos por conocer la técnica del collage, la cual nos permitió explorar la tridimensionalidad en algunas figuras geométricas como el tetraedro, dodecaedro y el hipercubo el cual se estuvo interviniendo con recortes de revistas, realizando composiciones llenas de color; la experiencia realmente fue y es excitante», dijo el artista una vez culminado su taller.  

La Coordinación de Extensión Cultural del Centro Cultural de la Universidad Católica Andrés Bello continuará realizando estas actividades para estimular la creatividad de los más jóvenes.

♦ Texto: Crysly Egaña / Fotografías: María Teresa González y Yelitza Méndez