XVIII BIENAL DE MINIATURAS GRÁFICAS, LUISA PALACIOS – TAGA

Esta exposición reúne 145 obras de 69 artistas que participaron en la XVIII Bienal de Miniaturas Gráficas del TAGA, cuyas propuestas mantienen abierta la discusión acerca del campo de posibilidades conceptuales, tecnológicas y procesuales de la obra gráfica. Cómo construye el artista su discurso, qué medios tecnológicos ha escogido, cómo incide la praxis artística contemporánea en todo lo que tradicionalmente ha definido el oficio y el hacer de la obra gráfica, son algunas de las interrogantes que propone esta nueva aproximación a la Bienal, destacando los tres premios de carácter adquisitivo y tres menciones honoríficas otorgados por el Jurado en el marco de este certamen, los cuales pasarán a formar parte de la Colección de Miniaturas del TAGA.

La Bienal está abierta a una gran variedad de procesos y técnicas de estampación gráfica tradicional, así como la combinación de estas técnicas con tecnologías electrográficas, medios fotomecánicos, computarizados y digitales. Como lo ha señalado Vilém Flusser estas tecnologías no son herramientas neutrales, sino dispositivos que reestructuran nuestra percepción, nuestra capacidad de imaginar y en última instancia nuestra realidad.

El Jurado de calificación integrado por Verónica Liprandi, Ira León y Augusto Gerardi, destacó la Bienal como un espacio de confrontación que propició la participación de un nutrido grupo de artistas nacionales e internacionales, de diversas  trayectorias, con obras de excelente nivel que estimulan una reflexión profunda sobre los procesos artísticos contemporáneos y el panorama actual de las artes gráficas.

Tras un minucioso y enriquecedor proceso de análisis, contemplando los aspectos técnicos, estéticos, expresivos y conceptuales de las obras, el Jurado acordó por unanimidad al siguiente veredicto: Primer premio, Lihie Talmor (Israel/Venezuela) con la serie Huellas, impresión digital en técnica mixta. Segundo premio: Javier Grajales (Venezuela) con la serie Escarificación, realizada en punta seca y monotipo. Tercer premio: Efraín Ugueto (Venezuela) con la serie Sello hiperestésico, impresión flexográfica y sello intervenido con diversos materiales. Las menciones honoríficas fueron para María Luisa Estrada (México) con la serie Calli, realizada en relieve sobre pvc y chine collé; Sheroanawe Hakihiiwe (Venezuela) con la obra Uwauwami, realizada en punta seca; y Ambar Maldonado (Venezuela) con la obra sin título, realizada en xilografía.

Lihie Talmor (Primer premio) con la serie Huellas afianza su maestría, abriendo preguntas y desafiando las estructuras conocidas, sintetiza técnicas gráficas tradicionales en una imagen impresa digitalmente. Estos paisajes, testigos de la agencia del ser humano, estampas de contundente carga visual, registran de forma simultánea dimensiones espacio-tiempo que escapan del pensamiento lineal.

Con la serie Escarificación Javier Grajales (Segundo premio) parte de la técnica tradicional de la monotipia botánica escogiendo estampar un fragmento de hoja de plátano asociado a lo tropical y a nuestra cultura gastronómica. Sobre la hoja, como un tatuaje indeleble aparece un mensaje en código binario, un lenguaje digital en su forma más abstracta marcado con una herramienta sobre la matriz natural, que conseguirá seguir adaptándose a los nuevos tiempos por más desafiantes que sean.

Con la serie Sello hiperestésico Efraín Ugueto (Tercer premio) construye un discurso de la realidad a través de objetos, símbolos, escritura e imágenes que sugieren el sufrimiento y la vulnerabilidad de la creación artística. Desde el Renacimiento y la invención de la imprenta, la relación entre matriz e impresión transforma la historia. Esta relación es para Efraín revelada y revertida al modificar la herramienta, como un oxímoron, un uroboro del cual es imposible escapar.

Con la obra Uwauwami Sheroanawe Hakihiiwe (Mención honorífica) expresa su cosmovisión a través de una excelente capacidad de síntesis gráfica y un manejo de la escala y el encuadre que se potencia con la técnica de punta seca. Uwauwami hace referencia a una mariposa, que dentro del formato gráfico logra expandir sus alas hasta el infinito.

Ambar Maldonado (Mención honorífica) demuestra gran destreza técnica en la obra xilográfica sin título. Su silla es un catalizador entre la memoria y la identidad creando un diálogo entre la cultura de masas y la anécdota íntima, propiciando múltiples lecturas a partir de un elemento cotidiano.

En la serie Calli María Luisa Estrada (Mención honorífica) abstrae la realidad desde una vista cenital de una genealogía de azoteas, demostrando maestría en el uso de técnicas tradicionales valiéndose de nuevos materiales para lograr una rica gama de contrastes y texturas.

Texto cortesía: TAGA
Fotos cortesía de Comunicaciones.