¡Feliz Día del Bibliotecólogo y Archivólogo!

Para quienes trabajan bajo la inspiración de la valiosa vocación de servir, de dar, de entregar a los usuarios lo que requieran para formarse. Esa contribución no queda solo en el usuario, trasciende a su familia, al país y al mundo, porque ayudando en la formación universal, también estamos cooperando al desarrollo de una mejor sociedad.

El bibliotecólogo transita las autopistas del conocimiento para evaluar y extraer el material adecuado para ponerlo en las manos de quien lo necesite. Sea en la tradicional forma del libro, es decir, con su formato impreso, con blancos, ocres y amarillos, esa paleta de colores que les delata la edad, o con el impactante formato digital que con su sensual forma intangible y lleno de decenas de colores que llegó para quedarse.

El bibliotecólogo es un humilde y honorable servidor que riega las semillas en las fértiles tierras del saber, del conocimiento y del estudio para contribuir a tener generaciones que construirán un mundo mejor. Damos las gracias a la existencia del libro, porque sin él no hubiésemos conocido esta hermosa profesión. ¡¡¡Felicidades!!!