La instalación de Eric Mejicano fue una de las concursantes en la vigésima segunda edición del Salón Jóvenes con FIA. Se titula “El fracaso es huérfano”, e imita a una carpa de la Agencia de la Organización de las Naciones Unidas para los refugiados (ACNUR) con un pequeño río falso en uno de los bordes, donde flotan muñecos plásticos que simulan bebés ahogados.

Palabras que podemos encontrar durante la experiencia de los observadores son: tétrica, controversial, denunciatoria, cruda. En anteriores ocasiones, el artista ha expresado que el objetivo de hacer arte “implica una revisión de la disparidad de nuestra sociedad, siendo esta una de mis más grandes preocupaciones”.

En el año 2015, una embarcación conformada por 30 personas de nacionalidad siria encalló en las costas de Lesbos, dejando un saldo de 12 ahogados. Empezó a circular por las redes la imagen de un niño ahogado en dichas costas, más tarde se sabría que su nombre era Alan Kurdi y que solo contaba con tres años de edad.

La foto viajó a la velocidad de la luz, millones de personas alrededor del mundo se enteraron de una crisis que no sabían que existía, como dice la nota periodística de la BBC de Londres.  “La tragedia cobró mayor dimensión” se puede leer en el siguiente link:

https://www.bbc.com/mundo/noticias/2015/09/150902_foto_menor_ahogado_inmigrante_sirio_polemica.shtml

Eric Mejicano desafía la perspectiva mediática que tenemos de la crisis de refugiados. La ONU es una forma mesiánica fallida, salvando a los migrantes, agrupándolos en carpas con deficientes condiciones. Constantemente ponemos la esperanza de la humanidad en la juventud, sin embargo, ellos son los más vulnerables y desprotegidos: la carpa abarrotada de bebés produce profunda tristeza y desesperanza, es una cruda verdad mirándonos a los ojos.

Gobiernos europeos dicen que “hay que hacer algo” mientras más niños mueren en su intento de escapar, y otros, los que sobreviven, no son admitidos en ningún lado. La canción que acompaña la instalación no es casual: “muy pequeño el mundo es”, refiriendo a un mundo donde ni sus propios habitantes son bienvenidos en él.

Este contexto socio-político se mezcla con el desafío artístico de romper con las simetrías, presentando una caja blanca de exposición con planos diagonales entrecruzados, encabezados por más cabezas de bebés: “Se busca, asimismo, celebrar y satirizar el minimalismo que tanto acompaña al mundo del arte y el entretenimiento hoy, el mismo minimalismo que limpia las matices de cualquier discusión y lo vuelve todo un blanco y negro que atrae likes en vez de sospechas”, dice el artista.

El hecho de migrar significa volverse un nómada, dejar un lugar que no te da nada, ser consciente del viaje que emprenderás, des-localizarte, dejar todo atrás y llevar sólo lo más importante. El desplazamiento no es nada fácil: las fronteras, los límites, unos puestos otros impuestos, puede costarles la vida a los que diariamente tratan de trasladarse buscando una oportunidad fuera de la guerra.

Una reconocida mención honorífica obtuvo esta pieza, la cual podrá ser apreciada en la Sala Magis del Centro Cultural UCAB hasta finales del mes de noviembre.